La Tarjeta Profesional del Metal (TPM) es el documento que acredita que un trabajador del sector del metal ha recibido la formación en prevención de riesgos laborales que exige su convenio, además de su categoría profesional y su experiencia. Si tu empresa trabaja en obras de construcción, es muy probable que te la pidan.

Qué es la Tarjeta Profesional del Metal
La TPM nace del Convenio Colectivo Estatal del sector del metal y la gestiona la Fundación del Metal para la Formación, Cualificación y el Empleo. Funciona como un carnet profesional: reúne en un solo documento la formación preventiva del trabajador, los reconocimientos médicos y su trayectoria en el sector.
Quién necesita la Tarjeta Profesional del Metal
Está pensada sobre todo para trabajadores de empresas del metal que desarrollan su actividad en obras de construcción: montadores, soldadores, instaladores, electricistas o fontaneros, entre otros oficios. En la práctica, muchas constructoras y contratistas la solicitan antes de dar acceso a la obra, igual que la TPC en construcción.
Cómo se obtiene la TPM
- Completar la formación en PRL que marca el convenio: una parte común y otra específica según el oficio.
- Acreditar la vigilancia de la salud del trabajador.
- Presentar la solicitud con la documentación del trabajador y de la empresa.
La formación tiene que impartirla una entidad homologada. Si tienes dudas sobre qué curso corresponde a cada puesto, revisa nuestra programación formativa por sectores.
Ventajas de tener la Tarjeta Profesional del Metal al día
Para la empresa, tener a la plantilla con la TPM en regla simplifica la coordinación de actividades empresariales y evita retrasos al entrar en obra. Para el trabajador, es una forma de demostrar su cualificación cuando cambia de empresa. En Unión Gestora te ayudamos con la formación, la vigilancia de la salud y la gestión de la documentación. Consulta también nuestra página del sector industria.

